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Reflexión Dominical

Solemnidad de la Ascensión del Señor (Domingo 16 de mayo)

HECHOS 1,1-11; SALMO 46; EFESIOS 4, 1-13; MARCOS 16, 15-20 “El Señor asciende entre aclamaciones”, esta frase que repetíamos en el Salmo responsorial, es toda una profesión de fe, que sintetiza el misterio que la Iglesia celebra este día: la Solemnidad de la Ascensión del Señor. Hemos estado celebrando este tiempo de Pascua, en el que hemos hecho memoria de la Resurrección del Señor Jesús, levantado por el poder de Dios Padre de entre los muertos, y que durante cuarenta días se apareció a sus discípulos, mostrándoles que estaba vivo. Pero al cumplirse el tiempo el Señor Jesús subió al cielo, sentándose a la diestra de Dios Padre, como rezamos en el credo. Esta fiesta de la Ascensión es la exaltación definitiva de Cristo, constituido por Dios como Señor de vivos y muertos; es el “sí” definitivo que el Padre ha dado a la obra salvadora de su Hijo, que ha llegado a su culmen con la Resurrección de Cristo; es el día en que Cristo, según la expresión de la carta a los Hebreos,… Leer más »Solemnidad de la Ascensión del Señor (Domingo 16 de mayo)

Sexto Domingo de Pascua (Ciclo B)

HECHOS 10,25-26.34-35.44-48; SALMO 97; 1 JUAN 4, 7-10; JUAN 15, 9-1 Vamos avanzando en el camino de nuestra Pascua; ya el próximo domingo vamos a estar celebrando la ascensión del Señor al cielo, y estaremos aguardando junto con toda la Iglesia el don del Espíritu que vendrá sobre nosotros en Pentecostés. Pero antes de celebrar estos misterios, la Iglesia nos invita hoy a que volvamos nuestra mirada al resucitado, para descubrir cuál es la tarea, cuál es el mensaje que Él nos deja como síntesis de su vida. En el Evangelio hemos leído un aparte del capítulo 15 de San Juan; este texto está en el marco del gran discurso de despedida que el Evangelista pone en labios de Jesús, después de lavar los pies de sus discípulos. Se trata de las instrucciones finales que el maestro regala a los suyos para que comprendan bien lo que deben hacer después de que ocurran todos los acontecimientos de la pasión, muerte y resurrección. Y todo ese discurso de Jesús, puede sintetizarse muy bien en una sola… Leer más »Sexto Domingo de Pascua (Ciclo B)

Quinto Domingo de Pascua (Ciclo B)

HECHOS 9, 26-31; SALMO 21; 1 JUAN 3, 18-24; JUAN 15, 1-8 Han pasado varias semanas desde que celebramos con gozo la Resurrección del Señor el día solemne de la Pascua; y el quehacer de todos los días, la vida cotidiana con sus problemas y sus dificultades va haciendo que esa alegría que experimentábamos por sentir tan viva la presencia del Señor, vaya quedando como una cosa del pasado. La Liturgia de la Palabra de este domingo, quiere justamente enseñarnos que la vida cristiana implica un esfuerzo constante, una lucha cotidiana por encontrarse con el Señor, por renovar la experiencia de su presencia viva y resucitada en nosotros. En el evangelio que acabamos de escuchar, el Señor nos presenta la alegoría de la vid; una bellísima imagen que el Señor usa para mostrarnos la realidad de íntima comunión y unidad que debe existir entre Él y nosotros: como los sarmientos permanecen unidos a la vid, así el cristiano debe permanecer siempre unido al Señor, pues sin Él nada podemos hacer. Así como las ramas de… Leer más »Quinto Domingo de Pascua (Ciclo B)

Reflexión Domingo de Ramos

El profeta Isaías nos ha delineado hoy en la primera lectura que hemos escuchado la figura del Mesías que vendrá en nombre de Dios para salvar y liberar al pueblo de Israel; nos ha dicho: “Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento”. Es una expresión bien significativa porque nos muestra sobre todo que la misión del enviado de Dios es la de devolver la esperanza a un pueblo que vive en medio de las luces y sombras de su historia de su historia, revelando así el misterio de la misericordia de Dios. Unos seis siglos después de que el profeta escribiera estas palabras, otro escritor, el autor de la carta a los hebreos, comenzaba su gran sermón diciéndonos: “Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo”. Esta no es una expresión gratuita, se trata en sí misma de toda una profesión de… Leer más »Reflexión Domingo de Ramos

Reflexión V domingo de Cuaresma

A las puertas de la Semana Mayor, la liturgia de este domingo, quinto de nuestro camino cuaresmal, quiere introducirnos espiritualmente en este tiempo fuerte que se acerca, invitándonos a descubrir todo el sentido que encierra. Durante los tres primeros domingos de cuaresma, en la primera lectura, estuvimos escuchando las sucesivas alianzas de Dios con los hombres: la alianza con Noé, con Abraham y con Moisés y el pueblo de Israel en el Sinaí. Todas ellas nos invitaban a pensar en que Dios sale al encuentro del hombre para revelarle su proyecto salvador, y eran entonces la invitación a responder desde la fe a esa experiencia de amor de Dios.  Sin embargo, la primera lectura del pasado domingo, nos puso frente a una realidad dolorosa y contradictoria: la de nuestro pecado, como ingratitud hacia el Dios que ha sido sólo amor y misericordia. Veíamos entonces cómo muchas veces los hombres hemos quebrantado la alianza de Dios, abandonándonos en nuestros caprichos y pecados. Pero como bien lo dice San Pablo: “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia”,… Leer más »Reflexión V domingo de Cuaresma

Reflexión IV domingo de Cuaresma

La liturgia de la Palabra de este Domingo, comienza por poner ante nuestros ojos la realidad del pecado y sus consecuencias. La primera lectura, tomada del segundo libro de las crónicas, nos ha narrado justamente como el pueblo de Israel, ese pueblo elegido y amado por Dios, comenzó a separarse del Señor, buscando seguir sus propios caprichos y deseos, a tal punto que terminaron por olvidarse por completo de Dios y fue entonces cuando vino sobre ellos la desgracia. Se trata de un relato que nos habla acerca de lo que es el pecado del hombre, que ante todo debe ser entendido como una traición al amor. Si el pueblo había descubierto y experimentado el amor providente de Dios que había estado con ellos, que los había acompañado, que los había liberado de la esclavitud, lo mínimo que podía hacer el pueblo era mantenerse fiel al Dios que había hecho alianza con ellos; y sin embargo, se alejaron de Él y traicionaron el amor con el que Dios los había amado. El profeta Oseas utiliza… Leer más »Reflexión IV domingo de Cuaresma

Reflexión III domingo de Cuaresma

La fe del pueblo de Israel tenía dos pilares fundamentales sobre los que se asentaba: la ley y el templo. Como hemos escuchado hoy en la primera lectura, la ley había sido entregada por Dios al pueblo, luego de salir de Egipto, y como una señal de la alianza de Dios con Israel y que se sintetiza en esas palabras: “Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios”. Pues si Israel es el Pueblo de Dios, deberá responder siempre al amor y la misericordia con las que Dios los ha elegido, guardando fidelidad a la alianza expresada en los mandamientos. Los mandamientos no son entonces unas simples imposiciones que atacan la libertad del hombre, ni son una carga; son por el contrario un camino de vida que Dios propone a Israel, para que cumpliéndolos, pueda alcanzar la felicidad. El templo por su parte, desde la época de su construcción en tiempos del rey Salomón, era la señal de la presencia de Dios en medio del pueblo, y era el lugar al que el Israelita… Leer más »Reflexión III domingo de Cuaresma

Reflexión II Domingo de Cuaresma

“Este es mi Hijo amado, escúchenlo”. A partir del día en que Pedro confesó que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios vivo, el Maestro «comenzó a mostrar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén, y sufrir […] y ser condenado a muerte y resucitar al tercer día» (Mt 16, 21): Pedro rechazó este anuncio (cf. Mt 16, 22-23), los otros no lo comprendieron mejor (cf. Mt 17, 23; Lc 9, 45). En este contexto se sitúa el episodio misterioso de la Transfiguración de Jesús (cf. Mt 17, 1-8 par.; 2 P 1, 16-18), sobre una montaña, ante tres testigos elegidos por él: Pedro, Santiago y Juan.  El rostro y los vestidos de Jesús se pusieron fulgurantes como la luz, Moisés y Elías aparecieron y le «hablaban de su partida, que estaba para cumplirse en Jerusalén» (Lc 9, 31). Una nube les cubrió y se oyó una voz desde el cielo que decía: «Este es mi Hijo, mi elegido; escúchenlo» (Lc 9, 35). Por un instante, Jesús muestra su gloria divina, confirmando así la confesión de Pedro. Muestra también que para «entrar en su gloria»… Leer más »Reflexión II Domingo de Cuaresma

Reflexión I Domingo de Cuaresma

Hay un elemento que en los relatos bíblicos aparece con bastante frecuencia: junto al diluvio (castigo) aparece el arcoíris (alianza), junto al momento de la caída viene la oportunidad de levantarse, junto al pecado viene la oferta de salvación, que junto a la tentación llega el anuncio de la Buena Noticia. El Evangelio está lleno de experiencias que comunican el misterio del bien y de la misericordia a Dios. En este tiempo de Cuaresma esa impresionante fuerza transformadora de la gracia de Dios ocupará un puesto relevante, la llamamos conversión. Un don del mismo Espíritu de Dios que nos ayuda a volver nuestro corazón hacia Aquel que es el camino, la verdad y la vida. Considero que muchas veces hemos aprovechado el relato sobre las tentaciones de Jesús en el desierto para hablar de la fragilidad del ser humano y hacer un llamado a la resistencia frente a la influencia del mal. Pero qué tal si cambiamos un poco el enfoque y nos centramos en la naturalidad con que el Marcos platea ese episodio. Jesús… Leer más »Reflexión I Domingo de Cuaresma

Reflexión VI domingo ordinario

La semana anterior en el Evangelio escuchábamos a Jesús que invitaba a sus discípulos a salir de Cafarnaúm para dirigirse a otros pueblos para anunciar también allí la novedad del Reinado de Dios. Pues bien, en este camino de anuncio de la Buena Noticia nos encontramos ahora con esta escena del Evangelio que acabamos de escuchar y que en la lógica del Evangelio de Marcos en la que Jesús predica, no con palabras sino con obras, constituye una nueva enseñanza para sus discípulos. La escena del Evangelio es muy significativa: nos encontramos a un leproso que sale al encuentro de Jesús. En la primera lectura que hemos escuchado, el libro del Levítico nos ha presentado toda la reglamentación legal que Israel tenía para alguien que sufría de lepra: se consideraba que su enfermedad era necesariamente un fruto del pecado, y por lo tanto era tomado como una persona impura, por lo que debía vivir fuera de la ciudad y alejado de la comunidad. La lepra era en verdad toda una desgracia para quien la padecía,… Leer más »Reflexión VI domingo ordinario